Descripción
De las cuatro sillas posturales de la gama, esta es la más fiel al diseño original noruego de finales de los setenta: estructura de abedul curvado, sin respaldo y sobre patines que balancean.
El balanceo es lo que la define
La base es una lámina de abedul curvada, no unas patas. Eso significa que la silla no está nunca del todo quieta: basta un mínimo desplazamiento del peso para que se mueva hacia delante o atrás.
Y aquí está su argumento de verdad. La investigación sobre postura y dolor de espalda apunta cada vez más a que el factor que importa no es la postura concreta, sino el movimiento: la revisión de Kripa y Kaur (2021) concluye que «la postura estática no es un factor primario en el dolor lumbar» y que «lo que importa es el movimiento». Una base balancín impide, por construcción, quedarse inmóvil.
Lo desarrollamos con todas las fuentes en nuestra guía sobre las sillas posturales.
Asiento inclinado a 54 cm
El asiento mide 41×28 cm y queda a 54 cm del suelo, inclinado hacia delante. Esa inclinación abre el ángulo de cadera y reparte el peso entre el asiento y los apoyos de las espinillas, en lugar de cargarlo todo sobre los isquiones.
Va bien con escritorios de entre 75 y 90 cm, un rango algo más alto que el resto de la gama.
Madera de abedul y lino sintético
La estructura es de abedul macizo con acabado natural, y el tapizado de lino sintético con espuma. Aguanta 120 kg. Es la que mejor queda a la vista: no parece mobiliario de oficina, y por eso funciona bien en un salón, un dormitorio o una zona de lectura.
Sin respaldo, con lo que eso implica
Seamos claros sobre las limitaciones. Sin respaldo, el tronco se sostiene solo con la musculatura: es una postura activa, no de descanso. Combinado con el balanceo, el resultado es un asiento que trabaja constantemente — estupendo para veinte o treinta minutos, agotador para tres horas.
Y como toda la gama, el propio fabricante recomienda empezar con sesiones de 15 a 30 minutos y ampliar poco a poco, porque activa musculatura que con una silla normal no usas.
Características de la silla postural UPPSALA
- Medidas totales: 55x85x55 cm (ancho x fondo x alto)
- Asiento: 41×28 cm, a 54 cm del suelo, inclinado
- Base: curva de abedul, con balanceo continuo
- Respaldo: no lleva
- Estructura: madera de abedul maciza, acabado natural
- Tapizado: lino sintético (100% poliéster) con espuma
- Carga máxima: 120 kg
- Altura de mesa recomendada: de 75 a 90 cm
- Colores: crema y gris
- Peso: 7,2 kg
- Montaje: sencillo, con manual incluido
- Referencia: MOC-POST-UPPSALA
Preguntas frecuentes sobre la silla postural UPPSALA
¿El balanceo no es inestable?
No se vuelca: el recorrido es corto y la base ancha. Al principio se nota raro y en un par de días deja de notarse. Si te mareas con facilidad o buscas un asiento completamente firme, elige un modelo de patas fijas.
¿En qué se diferencia de la HELSINKI?
La HELSINKI tiene patas fijas, se regula en altura y ocupa menos. Esta balancea, es más alta y no se regula. Elige la UPPSALA si lo que buscas es movimiento; la HELSINKI si necesitas ajustar la altura a tu mesa.
¿Sirve para meditar?
Es probablemente la mejor de la gama para eso: la postura de rodillas con asiento inclinado y el balanceo suave son justo lo que se busca en sesiones de meditación.
¿Cuánto tiempo puedo estar en ella?
Tras varias semanas de adaptación, tramos de media hora a una hora, alternando con tu silla habitual. No es una silla de jornada completa; para eso necesitas una silla ergonómica con respaldo y regulaciones.
¿La madera se raya?
El abedul lleva acabado natural y, como cualquier madera vista, se marca con el uso. Sobre suelo duro conviene ponerle fieltros en los patines para no rayar el parquet.




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